Sé que vas a volver aunque no vuelvas
A contagiar a mi gente de alegría
Y serás el litoral ardiente del encuentro
Y la sonora tambora de la serranía
Aun estás en los objetos que tienen tu espíritu
Tus ganas, tu creatividad y tu fantasía:
La picanilla,
Esa guitarra de eucaliptos cuasi dalinezca,
Una mesa y sus bancos.
Sé que no vas a volver aunque vuelvas
Y aquí en la misma casa que ayudaste a fundar
Nos fundiremos en abrazos algún día.